News for Julio 2009

Sexo, revistas y mucho bronceador

El verano ha sido siempre sinónimo de altas temperaturas, tanto en lo climatológico como en lo referente a las relaciones entre personas que surgen en esta época del año. Pero algunos lo llevan mejor que otros.
Reconozcámoslo sin tapujos: a la inmensa mayoría de los hombres nos gusta el verano porque a las altas temperaturas y al buen tiempo propios de esta estación del año, le acompaña una disminución proporcional en la cantidad y volumen de ropa con la que las señoras y señoritas salen a la calle a lucir sus bronceados. ¿Nos estaremos volviendo un poco berlusconianos? No seré yo quien lo vaya a negar, pero me resisto a pesar de todo a considerarme una especie de enfermo sexual. Me gusta más presentarme como una víctima de esta sociedad que fomenta y premia el culto al cuerpo y con éste al sexo o mejor dicho, a la práctica del mismo.

Para los que peinamos ya alguna que otra cana o para los que quisieran poder tener que peinar algo, el cambio o la evolución que se ha dado en la sociedad en las últimas décadas en todo lo que tiene que ver con el sexo y el erotismo ha sido brutal. Esto es algo manifiesto que salta a la vista (¡y vaya si salta en algunos casos!), y por ello a los que hemos vivido esta revolución sexual, quizás nos afecten más que a otros estos cambios de estación y que provocan en nosotros calenturas veraniegas que sólo un baño en el mar es capaz de paliar y no siempre.

Por un lado, en la televisión, hemos pasado de tragarnos en nuestra pubertad todos los anuncios que echaban entre programas, deseando que en cada intermedio apareciera aquel anuncio de Fa, a aprovechar los anuncios para zappear por pura costumbre. Puede que ahora esos primeros anuncios con destape incluido nos parecerían de una inocencia absoluta, pero que para aquellos tiempos y para aquel público que los contemplaba entonces, venían cargados de un enorme erotismo. Creo que no es necesario ni describir cómo es la situación actual en la televisión en este sentido. Da igual que estemos en pleno horario infantil, de adulto o el día de la semana que sea, que como no estemos viendo el canal Disney, en el resto podemos encontrarnos un despelote hasta para vendernos una laca de uñas. Hace veinte años lo más que veíamos eran las piernas de las azafatas del un, dos, tres.

Recuerdo también cómo el kiosco era otro de esos lugares “clandestinos” donde cuando éramos niños podíamos encontrar alguna que otra fotografía de chicas ligeras de ropa. Eran tiempos de lo que en otros países se denominaban top shelfs, revistas que por su contenido erótico o pornográfico ocupaban los estantes más elevados para evitar así que fueran vistas fácilmente por los niños. Hoy, cuando nos detenemos con la excusa de echarle un ojo a la portada del periódico deportivo de turno, en realidad se nos van los dos hacia la infinidad de revistas en las que cuerpos photoshofisticados nos derriten las pupilas.

No hablemos de cuando llegaba el verano y la playa. De aquellos primeros topless, siempre de señoras de edad respetable (así nos parecían, ahora las llamamos maduras) se ha pasado a que en algunas playas lo raro es encontrarnos con quienes no practiquen el horneado de pechuga al sol. Y cuando llega el momento del yo te doy cremita, tú me das cremita, el bronceador pierde su esencia de protección frente a los rayos solares, para adquirir halos más bien propios de mantequilla en El Último Tango en París.

De verdad que no trato de juzgar si era mejor cuando todo era menos obvio o explícito, o ahora que prácticamente antes de abrir la pescadería tenemos todo la mercancía vendida. Lo único que yo buscaba con estas reflexiones veraniegas era de hacer algo de tiempo antes de irme a la playa a calentarme (en el buen sentido de la palabra) un poco.

¿Es grave doctor?

Fuente/soitu.es/

Edited: Julio 30th, 2009

Cúbrete del sol

En el verano tropical el calor es insoportable. El sol lanza con mayor fuerza sus rayos sobre la ciudad y esto obliga a los ciudadanos a refugiarse en lugares más frescos y llevar ropas más ligeras y cómodas.

Las playas y ríos lucen abarrotadas de gente, especialmente los fines de semana. Los parques y otros lugares públicos se convierten también, especialmente en las tardes, en lugares donde estar al aire libre y combatir un el calor.

Los especialistas envían mensajes que invitan a asumir una mayor protección e ingerir mucha agua, más de la acostumbrada, para evitar la deshidratación. Este es un aviso de que los tiempos van cambiando producto, según los científicos, del calentamiento global y de circunstancias sociopolíticas.

Definitivamente hay que protegerse del sol, y la protección debe aumentar cuando se decide ir a espacios públicos como las playas o ríos.

Para lograrlo nunca debe faltar una sombrilla que desde hace más de tres mil años fue seleccionada como principal “bloqueadora” del sol, pero tampoco un sombrero, una visera, una pañoleta, un pareo, salida de playa y gafas de sol.

¡Estos accesorios son formidables!

Ahí están los bronceadores para aquellos que desean broncear su cuerpo, pero se aconseja hacerlo en horas adecuadas cuando el sol no quema tanto.

El protector solar es imprescindible en uso diario y en las playas se convierte en un elemento de suma importancia.

Para completar el ajuar playero y protegerse con glamour, ¡Vivir! deja a sus lectores los 10 productos o artículos que no se deben olvidar cuando se decide darse un chapuzón o estar al aire libre donde el sol castiga.

Fuente/hoy.com.do

Edited: Julio 27th, 2009

Consigue un bronceado ‘chic’ y saludable en estas vacaciones

Aprovecha las vacaciones y la temporada de sol.
Conseguir un bronceado envidiable que luzca con nuestra ropa de verano y nos mantenga a la vanguardia en el tema de la moda es muy fácil. Pero cuidado, es importante tener en cuenta algunas recomendaciones a la hora buscar el mejor bronceador para nuestra piel.

Desde que Coco Chanel puso de moda en los años 20 el tono de piel dorado, para las mujeres lucir un cuerpo bronceado se ha convertido en sinónimo de sensualidad y es una señal de cuánto nos preocupa nuestra apariencia personal.

Por eso, en esta temporada de sol es importante aprovechar las ventajas que nos ofrece el clima para viajar a tierra caliente a tomar un baño del tan anhelado color.

Pero aunque el sol es el encargado de que nuestros cuerpos luzcan más bellos y con un tono de piel de infarto, hay cuidados y recomendaciones que debemos seguir a la hora de escoger el bronceador, para que nuestra piel no se vea sólo bella sino también saludable.

Clasificación de los broceadores

Daniel Manrique, cirujano plástico especialista en el cuidado de la piel, asegura que el primer paso a tener en cuenta al escoger un bronceador que brinde protección.

Los bronceadores están clasificados por la escala SPF que son las siglas en inglés de Factor de Protección Solar. Los números SPF que trae la presentación de cada bronceador, indican la capacidad que tiene de bloquear los rayos de sol UVB y evitar las quemaduras. A mayor valor SPF, mayor será la protección contra las radiaciones solares dañinas.

“Lo primero que hay que tener en cuenta es buscar elementos que protejan o que mínimo tengan un factor de protección del 10%, que protejan de los rayos ultravioleta y permitan la entrada de los rayos que broncean la piel”, asegura el especialista.

Los bronceadores, según el médico, tienen un factor de protección solar contra los rayos UV que buscan que los rayos ultravioleta al tocar la piel la doren.

Aún así, asegura que hay que percatarse del tiempo de exposición que va a tener la persona al sol, pues la protección que brinda el bronceador no es muy grande.

Es muy importante además, que las mujeres sean conscientes de qué tan sensible es su piel para que escojan el bronceador que mejor les vaya.

Las mujeres de piel muy blanca o sensible deben cuidar más su piel, pues está más expuesta a ponerse roja y quemarse, en lugar de lograr un buen bronceado.

Por eso aunque muchos productos bronceadores que ofrece el mercado contienen protector solar, los especialistas recomiendan aplicar como base, un protector solar que proteja más la piel de las radiaciones solares.

Tipos de piel y protectores

A la hora de escoger el protector es importante conocer primero cuál es nuestro tipo de piel.

Sonia Benítez, cosmiatra y especialista en estética médica, aconseja aplicar protector de acuerdo al tipo de piel de cada persona.

Para piel grasa, el protector indicado es el tipo gel que no añade brillo, porque su vehículo es el agua y no hay inconveniente de que la piel se ponga más grasosa.

Para la piel seca, lo ideal es que sea en crema porque ayuda a hidratar además de proteger. La aplicación de la crema es suave con este tipo de piel.

Y para una piel mixta, se aconseja aplicar un producto tipo loción, que es más grasoso que el gel, pero no tiene un porcentaje muy alto de aceite como la crema.

Según la especialista, la forma correcta de aplicar el protector es limpiar bien la piel con jabón antes de aplicarlo y dejar seca la zona en donde se va a usar. Luego se esparce por la zona con movimientos circulares de la yema de los dedos.

También afirma que pese a lo que muchos creen, aplicar una capa gruesa no protege más, sino que más bien impide que la piel respire correctamente.

Consejos para lograr un mejor bronceado

. Los especialistas aconsejan que el rostro esté libre de los rayos del sol, pues la piel de la cara es más sensible y corre el riesgo de que salgan manchas y pecas difíciles de quitar.

. Se recomienda aplicar el bronceador y bloqueador entre cuatro y seis veces en un día.

. Cuidado con las bebidas de frutas ácidas, pues si entran en contacto con nuestra piel la pueden pigmentar fácilmente.

. Es importante tomar un baño completo al finalizar nuestra sesión de bronceado, pues el sol, la sal y el cloro, pueden generar en nuestra piel deshidratación, resecamiento, manchas, pecas y ulceraciones.

Fuente/terra.com

Edited: Julio 20th, 2009

Protección solar

La luz solar que llega a la superficie de la Tierra contiene aproximadamente un 5% de radiación ultravioleta (UV), que supone beneficios (promover la síntesis de la vitamina D en la piel tan necesaria para el recambio óseo), y perjuicios (aumenta la probabilidad de sufrir cáncer de piel, cataratas a edades tempranas, disminución de las defensas y pterigyum ocular o “uña” como popularmente se conoce). Los efectos negativos son el resultado tanto de dosis acumuladas a largo plazo como de la exposición a dosis intensas en períodos cortos, viéndose incrementado todo este proceso por el aumento de tamaño del “agujero de ozono” que provocó las emisiones a la atmósfera de los CFCs desde los años 30 del siglo pasado, referidos en nuestra última ventana. El prejuicio que puede causar sobre la salud de las personas varía según el nivel de radiación ultravioleta, que varía según el lugar, las condiciones atmosféricas y la columna de ozono y los diferentes tipos de piel de cada persona. Desde comienzos de los años setenta, se ha detectado en todo el mundo un pronunciado incremento de la incidencia de cánceres de piel en poblaciones de piel clara, que es menos pronunciado para las personas de piel oscura, para las cuales también existen riegos.

Nuestra piel cuenta con un “capital solar” que es el número de horas que un individuo puede exponer su piel al sol durante toda su vida. Una vez consumido comienzan los problemas cutáneos. El capital solar de cada persona está predeterminado genéticamente y en nuestra área geográfica está en torno a las 100 horas máxima de exposición solar para toda nuestra vida. En España existen principalmente dos fototipos de piel: Piel clara, levemente pigmentada, que se quema algunas veces y se broncea ligeramente y Piel oscura, que no suele quemarse y que siempre se broncea. En la península Ibérica el nivel de radiación UVI varía entre 2 en invierno y 10 en verano, llegando incluso a 14 en Canarias.

Diversas instituciones internacionales han acordado estandarizar un índice de radiación ultravioleta (UVI) que permite tener información orientativa para tomar las precauciones adecuadas según el valor UVI de cada momento. Se trata de una escala de valores numéricos que se divide en cinco bloques: UVI bajo: valores 0, 1 y 2; UVI moderado: valores 3, 4 y 5; UVI alto: valores 6 y 7; UVI muy alto(verano): valores 8, 9 y 10; UVI extremo(verano): valores iguales o superiores a 11. El factor de protección solar (FPS) es un número que indica el tiempo que puede exponerse la piel protegida sin quemarse frente a la radiación ultravioleta. Según el tipo de piel que tengamos y el UVI para un día determinado, cada persona tiene recomendado un tiempo de exposición máximo diario, siempre que se acompañe del factor de protección adecuado. Pieles claras: UVI bajo, 80 minutos con FPS 15; UVI moderado, 40 minuto y FPS 25; UVI alto, 25 minutos y FPS 30; UVI muy alto(verano): 20 minutos y FPS extre40; UVI extremo(verano): 15 minuto y FPS extrem50 . Pieles oscuras: UVI bajo: 110 minutos y FPS 8; UVI moderado: 60 minutos FPS 15; UVI alto: 35 minuto FPS 25; UVI muy alto : 30 minutos y FPS 30: UVI extremo(verano): 25 minutos y FPS extrem50 .

Además, se recomienda seguir las indicaciones siguientes: Reducir la exposición durante las horas centrales del día, buscar la sombra, utilizar prendas de protección, ponerse un sombrero de ala ancha para proteger los ojos, la cara y el cuello, protegerse los ojos con gafas de sol con diseño envolvente o con paneles laterales, y particularmente importante proteger a los bebés y niños de corta edad.

Fuente/ecologistasenaccion.org

Edited: Julio 16th, 2009

Alerta ISEA ante venta de artículos para el sol en mal estado

Alerta la Dirección de Regulación Sanitaria para que durante estas próximas vacaciones se aseguren de no adquiri bronceadores o bloqueadores caducos o de dudosa procedencia, ya que es una temporada en la que se realizan promociones en este tipo de artículos por lo que deben ser muy cuidadosos de lo que compran.
Octavio Macías Jiménez, sub director de regulación sanitaria del Instituto de Salud del Estado de Aguascalientes indicó que la población debe estar muy pendiente de los productos que adquiere en este temporada vacacional a fin de evitar problemas, en especial en lo que a los bloqueadores y bronceadores se refiere, toda vez que pueden ocasionar problemas en la piel de quienes los utilizan.
Asi pues indicó que los usuarios de dichos productos deben estar muy atentos en la fecha de caducidad de tales artículos y en que no sean de dudosa procedencia.
Y es que con el inicio de la temporada de vacaciones comienza la promoción de este tipo de artículos en diversos negocios de la ciudad, por lo que se debe ser cuidadoso al momento de adquirirlos a fin de evitar algun problema en la piel o bien la compra de algunos que sean de dudosa procedencia o producción.

Fuente de la noticia/aguasdigital.com

Edited: Julio 6th, 2009